El pasado 22 de abril se cumplieron 34 años de las explosiones que marcaron profundamente a Guadalajara. En conmemoración de esta tragedia, la presidenta municipal Verónica Delgadillo encabezó una ceremonia en el Jardín de San Sebastián de Analco, acompañada de víctimas y familiares.
El acto principal se realizó en la «Estela contra el Olvido», monumento dedicado a preservar la memoria de lo ocurrido en 1992. Durante la ceremonia, la alcaldesa reiteró el compromiso del gobierno municipal de mantener el apoyo a las personas afectadas.
Delgadillo destacó que desde el inicio de su administración se ha trabajado con un enfoque humano para atender las necesidades de las víctimas. «La vida me ha dado la oportunidad de trabajar con ustedes, entendiendo que hay una parte de responsabilidad institucional y la hemos cumplido a cabalidad», expresó la presidenta municipal.
La alcaldesa recordó que, cuando fue senadora, junto con el actual gobernador Pablo Lemus, exigió a Pemex asumir su responsabilidad por las explosiones. Sin embargo, señaló que esta demanda sigue pendiente después de más de tres décadas.
Un anuncio importante fue la iniciativa del gobernador Lemus para garantizar recursos permanentes a las víctimas y sus familiares, independientemente de la administración en turno. Esta propuesta busca asegurar el fondo de subsidio de manera definitiva.
El gobierno municipal ya realizó una aportación de 4 millones de pesos al Fideicomiso destinado a apoyar a los afectados. Esta acción forma parte de las medidas concretas para respaldar económicamente a quienes sufrieron las consecuencias de la tragedia.
Carmen Libertad Montelongo, integrante del Fideicomiso 22 de Abril, afirmó que continuarán luchando por lograr una reparación integral del daño y mantener viva la memoria de lo sucedido.
Previo a la guardia de honor, se celebró una misa en memoria de las víctimas. Lilia Ruiz, de la asociación civil 22 de Abril, también participó en ambas actividades.
Por su parte, el cuerpo de Bomberos de Guadalajara realizó un homenaje especial a sus compañeros caídos. Bajo el lema «Un bombero nunca muere, solo se adelanta en el llamado», se llevó a cabo un pase de lista y un toque de silencio en la Base 1.
Los bomberos recordaron a Ricardo González Jaramillo, Rubén Mercado Gómez y Raybel Medina Vite, quienes perdieron la vida en las explosiones. La Comandante Jeeny de la Torre Ruelas encendió una llama eterna en su honor como símbolo de valentía y sacrificio.

