Jalisco acaba de entrar al libro de los récords con el guacamole más grande del mundo. La preparación alcanzó los 12 mil 646 kilogramos y fue elaborada en Zapopan por más de 600 personas, entre productores de aguacate, chefs, estudiantes y voluntarios.
El evento se realizó en el marco de los festejos del Mundial y contó con la participación de más de 300 alumnos del Colegio Gastronómico Internacional, además de productores y empacadores del estado.
Con esta marca, Jalisco superó ampliamente el récord anterior que estaba en manos de Tancítaro, Michoacán, con 6.8 toneladas de guacamole. La diferencia es notable: prácticamente se duplicó la cantidad registrada anteriormente.
El gobernador Pablo Lemus Navarro estuvo presente en la validación del récord y aprovechó para destacar la importancia del sector agroalimentario jalisciense. Según el mandatario, el 17% de los alimentos que se consumen en todo México se producen en Jalisco.
«Jalisco alimenta a México», afirmó Lemus Navarro, quien subrayó que el objetivo del gobierno estatal es consolidar al estado como el principal referente agroalimentario del país, más allá de la marca alcanzada.
El gobernador recordó que Jalisco ocupa el segundo lugar nacional en producción de aguacate, uno de los productos insignia del estado. Este fruto tiene presencia en decenas de mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos, donde su consumo durante eventos como el Super Bowl se ha vuelto una tradición.
Lemus Navarro también adelantó que aprovechará la presencia internacional generada por la Copa Mundial para sostener reuniones con representantes de Corea del Sur y fortalecer los vínculos comerciales entre Jalisco y la nación asiática.
El mandatario agradeció el trabajo de todos los participantes que hicieron posible la elaboración de este guacamole récord, destacando el compromiso de los productores locales.
Una vez que Guinness World Records valide oficialmente la marca, el guacamole será distribuido entre los asistentes al evento, el Banco de Alimentos, casas hogar y diversos municipios del estado, evitando así el desperdicio.
Este logro refuerza la posición de Jalisco como potencia agroalimentaria y pone en alto el nombre del estado en un evento de alcance mundial, demostrando la capacidad productiva y organizativa de la entidad.

